Dinosaurios Emplumados.

Dinosaurios con plumas.

Cola de dinosaurio en ámbar. Imagen de Lida Xing et al.

Cola de dinosaurio en ámbar. Imagen de Lida Xing et al.

https://youtu.be/s8IPVS5HQaY
Cuesta imaginar dinosaurios con plumas, pero habrá que acostumbrarse. El hallazgo es magnífico”
Este comentario de un lector tiene tan solo unos días. Se refería al reciente descubrimiento de un trozo de cola de dinosaurio no aviano (es decir, los que no son aves) cubierto de plumas y conservado tridimensionalmente en una pieza de ámbar de Birmania.
No ha sido tampoco un comentario muy repetido. Dejando a un lado las predecibles reacciones de los creacionistas, que han intentado negar el hallazgo o tergiversarlo para hacerlo encajar de alguna forma con sus creencias, parece que las personas interesadas en la ciencia se han acostumbrado ya un poco a los dinosaurios con plumas.
Y es que han pasado veinte años. Veinte años desde que se describiera el primer fósil con impresiones de algo parecido a plumaje en un pequeño dinosaurio no aviano chino. Veinte años de descubrimientos incesantes de plumas en diferentes estadios evolutivos, en especies de muy diferentes tipos, situados en muy diferentes ramas del arbusto dinosauriano. Veinte años durante los cuales los artistas, algunos rápidamente y con entusiasmo, otros despacio y a regañadientes, han ido adaptando sus representaciones de los animales extintos más famosos. Los fanáticos de los dinosaurios, mientras tanto, nos hemos dividido en pro-plumas, entusiasmados con cada nuevo hallazgo, y anti-plumas: haterscon la infancia destruida por estos espantosos cambios estéticos. Según ellos, los dinosaurios con plumas “no molan” porque “parecen pollos”.
Veamos algunos de esos descubrimientos. Hagamos una selección de “dinopollos” descubiertos durante las últimas dos décadas. Pero, antes, un poco de contexto.



Archaeopteryx, foto de 1880

Archaeopteryx, foto de 1880

En el principio solo estaba el Archaeopteryx,el “ave primigenia”. Su primer esqueleto se describió en 1863. Sus rasgos intermedios entre el típico reptil y la típica ave fueron como un enorme “¡zasca!” de la evolución a todos aquellos que la negaban. Pero Archie, el fósil transicional por excelencia, no era perfectamente intermedio en todo. Las plumas impresas en la caliza litográfica del Jurásico parecían idénticas a las plumas más complejas de las aves actuales. Y éstas son las estructuras de la piel más complejas de todos los vertebrados. Pero la teoría darwiniana explica lo complejo mediante el cambio gradual, por etapas, a partir de formas más sencillas. Si la teoría es correcta, tuvieron que haber existido animales con plumas más sencillas, en estadios evolutivos intermedios. Después de Archie pasaron más de ciento treinta años… y las protoplumas no aparecían.
Saltemos a los años 90. Había ocurrido, lógicamente, un gran progreso en paleontología, biología evolutiva, filogenia y taxonomía. El número de especies conocidas de dinosaurios era ya formidable, y también se disponía de un buen puñado de aves fósiles. Aunque no había cristalizado un consenso, muchos expertos tenían claro que el Archaeopteryx y el resto de las aves descendían de dinosaurios. Consideraban a las aves como un tipo de dinosaurio con alas, del mismo modo que los murciélagos son un tipo de mamífero. Sus estudios indicaban que los parientes más cercanos de las aves eran el Velociraptor y otros carnívoros similares.
La pequeña revolución en el conocimiento llamada Dinosaur renaissance, que había tenido lugar en las dos décadas anteriores, reconstruye a los dinosaurios como animales activos, exitosos y parecidos en conducta a las aves y los mamíferos. Este “renacimiento”se propaga hacia la cultura popular gracias a la película Parque Jurásico(1993) y a la oleada de libros, juguetes, y coleccionables que ésta genera y estimula. El furor dinosaurofílico se disparó entre niños y no tan niños. Parecía un buen momento para que comenzara el espectáculo de las plumas.



Sinosauropteryx, foto de Sam / Olai Ose / Skjaervoy

Sinosauropteryx, foto de Sam / Olai Ose / Skjaervoy

1996. Sinosauropteryx prima. El primer espécimen fue encontrado por un granjero chino de la provincia de Liaoning. No era un pájaro como interpretaron inicialmente paleontólogos chinos, sino un diminuto carnívoro de brazos cortos, un pariente cercano del famoso Compsognathus. Sus fósiles preservaban tejidos blandos, comida (un lagarto) en el estómago y huevos listos para puesta. Cuando las fotografías llegaron al congreso de la Society of Vertebrate Paleontology en Nueva York, los paleontólogos quedaron conmocionados: el dinosaurio presentaba fibras similares a haces de pelos a lo largo del cuello, la espalda y la larguísima cola. Muy probablemente, se trataba de un plumaje de estructura primitiva.
Algunos científicos contrarios al origen dinosauriano de las aves (llamados despectivamente BAND: Birds Are Not Dinosaurs) intentaron explicar la presencia de aquellos filamentos proponiendo que eran fibras de colágeno o los restos de una cresta parecida a la una iguanas. Lo que vino después les sorprendería…
1997-1998. Protarchaeopteryx y Caudipteryx. En los fósiles de estas dos nuevas especies se habían preservado auténticas plumas, muchas y tan detalladas que no dejaban lugar a las dudas. Eran claramente plumas complejas, con su raquis (eje central) y sus barbas dispuestas lateralmente. Ambos animales poseían un abanico de estas plumas en el extremo de la cola. El Caudipteryx, además, presentaba largas plumas en la mano, plumas simétricas como las plumas primarias de las alas de las aves no voladoras. Se trataba, nuevamente dos dinosaurios no avianos procedentes de la Formación Yixian, la misma de donde procedía el Sinosauropteryx. La antigüedad era también similar: Cretácico temprano, es decir, una época posterior al Archaeopteryx. Su descubrimiento prueba que las plumas complejas estaban presentes en otros dinosaurios además de las aves.
¿Cómo reaccionaron los BAND ante el Protarchaeopteryx y el Caudipteryx? Con una genialidad (llamémoslo así). Aceptaron lo evidente: que lo que se veía en esos fósiles eran plumas. Pero dijeron que los animales eran aves y por tanto, según sus esquemas, no dinosaurios. Desgraciadamente para ellos, los análisis filogenéticos posteriores no arrojaron nunca semejante resultado.
1999. Sinornithosaurus. Liaoning siguió dándonos fósiles maravillosos. El “pájaro-saurio chino del milenio” era un dromeosáurido, carnívoro muy cercano al famoso Velociraptor, y una especie de versión en miniatura de éste. Sus fósiles presentan impresiones de plumas complejas de dos tipos que corroboran su homología con las de las aves. Este hallazgo ponía en aprietos a los fanáticos de los velocirraptores escamosos al estilo Parque Jurásico, cuyo aspecto obsoleto y ochentero se mantuvo en las secuelas de 2001 y 2015. Después del Sinosauropteryx, dibujar sin plumas a este tipo de dinosaurios carecía de sentido. Al menos desde el punto de vista del rigor científico.
1999. Beipiaosaurus. Este grandullón medía unos 2,2 metros de largo, aproximadamente el doble que los anteriores dinosaurios emplumados chinos. Y pesaba unas diez veces más. Se trata de un pariente primitivo del extraño y gigantesco TherizinosaurusLas impresiones de la piel del Beipiaosaurus mostraron un abrigo de largas protoplumas similares a las del Sinosauropteryx, aunque mayores. Más adelante, los paleontólogos distinguieron en esta especie un tipo de fibras de apariencia aún más primitiva: gruesas, largas, huecas y sin ramificaciones. Los investigadores Richard O. Prum y Alan H. Brush habían desarrollado un convincente modelo de evolución y desarrollo de las plumas según el cual todo empieza con una “espina” hueca. Las fibras gruesas y sencillas del Beipiaosaurus se correspondían bien con ese hipotético estadio inicial.



Psittacosaurus. Imagen de Vinther et al. 2016

Psittacosaurus. Imagen de Vinther et al. 2016

2002. Psittacosaurus. La siguiente sorpresa procedente de estos yacimientos chinos es un ejemplar de un género que ya era muy conocido: el “dinosaurio loro”. La piel está increíblemente bien preservada y es… vaya, muy escamosa. El animal estaba básicamente cubierto de pequeñas escamas poligonales y algunas placas algo más grandes y redondeadas. Pero en el dorso de la cola había algo completamente inesperado: una hilera de filamentos largos y cilíndricos, como una crin de pelos muy gruesos o de espinas muy flexibles. El Psittacosaurus era un ornitisquio y las aves surgieron en la otra rama, la de los saurisquios. Por tanto, el Psittacosaurusestaba lo más alejado evolutivamente de las aves que pueda estar un dinosaurio. La idea de que sus filamentos tuvieran algo que ver con la evolución de las plumas no convencía a los investigadores, a pesar de que su estructura encajaba con la protopluma del estadio I según la teoría de Prum y Brush. Un estudio reciente y técnicamente más avanzado ha concluido que, efectivamente, los “pelos” que adornaban la cola del dinosaurio loro eran homólogos primitivos de las plumas, coexistiendo en franca minoría con escamas.



Microraptor. Foto de Captmondo

Microraptor. Foto de Captmondo

2003. Microraptor. Éste es un auténtico bombazo: no solo tenía plumas; tenía alas. Y no solo tenía alas; tenía ¡cuatro alas!Estamos de nuevo ante un diminuto dromeosáurido, primo del Velociraptor. Los paleontólogos chinos encontraron seis especímenes, entre ellos la joya IVPP V13352. Este esqueleto completo y articulado presenta largas plumas de vuelo asimétricas, aerodinámicas, formando la típica ala de pájaro en el brazo… y también en la pierna. El Microraptor fue reconstruido como un planeador arborícola que extendía sus cuatro extremidades formando un mismo plano. Más adelante, otros científicos cuestionaron que el animal fuera anatómicamente capaz de “despatarrarse” de aquella forma Se plantearon distintos modelos para resolver su enigmática forma de locomoción.
Pero ¿qué era este dinosaurio? ¿Una fanfarronada de la evolución que no llegó a ninguna parte mientras las aves, que ya existían, se hacían con el dominio del aire? ¿Un estadio intermedio tetráptero, como el que imaginó el naturalista William Beebe en 1915, y que también habrían atravesado los ancestros de los pájaros?
2004. Dilong. Este carnívoro de unos dos metros de largo y cubierto de estructuras precursoras de las plumas fue descrito inicialmente como tiranosauroide basal. Es decir, se interpretó como un pariente antiguo y primitivo de los tiranosaurios. Aunque ahora esa posición en el árbol evolutivo se ha revisada y no está clara, el Dilong sirvió para que nos fuéramos acostumbrando a la idea de un Tyrannosaurus rex no del todo escamoso. Realmente, los trabajos de filogenia indicaban que el rey de los dinosaurios descendía de antepasados con protoplumas.
2005. Pedopenna. Aquí tenemos un fósil consistente en un trozo de pierna, y en esa pierna puede verse una ala formada por plumas complejas. Como en el caso del Microraptor, estamos ante un posible dinosaurio tetráptero, que usaba alas tanto en brazos como en piernas para realizar un planeo o vuelo primitivo. En el el Pedopennalas plumas son más cortas y simétricas (menos aerodinámicas). Además, es más antiguo: del Jurásico. ¿Estamos ante un estadio primitivo del vuelo, o aquellas alitas traseras estaban ahí de adorno?
2006. JuravenatorAquellos más contrariados con las dinoplumas agradecieron mucho las escamas que este pequeño carnívoro alemán presentaba en la cola y un trocito de la pata trasera. Teniendo en cuenta los avances de los años anteriores y la posición de esta especie en el árbol genealógico dinosauriano, el Juravenatordebería haber estado cubierto de protoplumas. Efectivamente, dos exámenes posteriores, confirmaron la presencia de estos filamentos en la cola y otras zonas del cuerpo. Ahora sabemos que los fósiles con impresiones de escamas no excluyen en absoluto la presencia de plumas. Ojo: esto podría aplicarse aplicarse a muchos otros dinosaurios.
2007. Sinocalliopteryx. Con sus más de 2,3 metros era como una versión grande del Sinosauropteryx, aquel pequeñajo con el que iniciábamos esta lista. Este otro era un auténtico gigante en su familia: los compsognátidos. El ejemplar principal es un magnífico esqueleto casi completo y articulado, con extensas impresiones de protoplumas que permiten estudiar cómo se distribuían por todo el cuerpo: desde la cabeza hasta la punta de la cola, y ¡hasta los pies!; y con qué tamaños: eran más largas en la base de la cola, la cadera y los muslos.



Sinocalliopteryx. Fuente: PLoS ONE

Sinocalliopteryx. Fuente: PLoS ONE

2009. Tianyulong. Otro bombazocompletamente inesperado. Es un ornitisquio (recordemos: la rama de los dinosaurios en la que está el Triceratops, el Stegosaurus o el Iguanodon, pero en la que no están las aves). El fósil presenta impresiones de filamentos sencillos y bastante largos en varias zonas (bajo el cuello, en la espalda y sobre la cola). No hay ninguna razón para descartar que se trate de protoplumas del estadio I. Si tanto ornitisquios como saurisquios podían tenerlas, eso significa que, o bien evolucionaron dos veces, o bien estaban ya presentes antes de que las dos ramas se separasen, en el origen de todos los dinosaurios.
2009. AnchiornisDel Jurásico superior y algo más antiguo que el Archaeopteryx; su nombre significa “casi pájaro”. Tenía un tamaño liliputiense: unos 34 cm de largo y un peso estimado de unos 110 gramos. Fue inicialmente clasificado como Avialae, grupo que contiene las aves y cualquier otra especie más cercana a ellas que al grupete de los velocirraptores. Otro estudio lo clasificó en el grupo del Troodon, el “dinosaurio inteligente”, famoso por el gran tamaño relativo de su encéfalo. Y un tercer trabajo llevó al Anchiornis de vuelta a Avialae. Algunos paleontólogos no tienen escrúpulos en llamarlo “bird” (ave, pájaro) aunque siempre caía fuera del propio grupo Aves.
De cualquier forma, el Anchiornis pone de manifiesto que la frontera entre dinosaurios avianos y no avianos es borrosa. Y es así como debe ser: en general, cuando dos ramas evolutivas divergen, los miembros primitivos de ambos linajes apenas se diferencian. De nuevo encontramos en esta especie plumas complejas formando superficies planas en brazos y piernas. Algo más redondeadas y cortas que en dinosaurios posteriores como el Microraptorpero, otra vez, cuatro alas.



Sciurumimus. Imagen de Ghedoghedo

Sciurumimus. Imagen de Ghedoghedo

2011. Sciurumimus. El fósil de dinosaurio más completo de toda Europa (y seguramente el más bonito) pertenece a Otto, una cría de carnívoro jurásico de parentesco incierto. Quizá fuera un primo cercano del gran depredador Megalosaurus,o quizá un miembro primitivo del extenso grupo de los celurosaurios. Otto fue extraído de los mismos lechos de caliza que preservaron al Archaeopteryx. Su nombre científico, Sciurumimus, significa “imitador de la ardilla”. Se le llamó así por el aspecto de su cola, densamente poblada con un “pelaje” de protoplumas del estadio I.
2012 Ornithomimus. Este género norteamericano con aspecto de avestruz se conoce desde 1890; es un clásico entre los clásicos. Pero ni siquiera los dinosaurios veteranos se libran del tsunami plumífero. Gracias a Parque Jurásico se hizo famoso un pariente cercano, el Gallimimus (son aquellos herbívoros bípedos que corrían en bandada asustados por el T. rex).
Por supuesto, su piel está totalmente desnuda en la película y en las innumerables ilustraciones, esculturas y juguetes que han reproducido a esta familia de dinosaurios durante más de un siglo. El estudio de 2012reexamina varios ejemplares de Ornithomimus y confirma la existencia de impresiones de plumas. Los autores concluyen que estaban cubiertos de plumas complejas tanto en su etapa de “polluelos” como de adultos. Estos últimos, además, tenían las plumas en el brazo dispuestas formando una ala. Siendo un animal incapaz de volar por su tamaño y proporciones, las alas probablemente servirían, como en el avestruz actual, para el cortejo. Dos años después los cines estrenaron Jurassic World . Tanto los Gallimimus generados por ordenador como los velocirraptores, en aras de una sagrada continuidad estética con las películas anteriores, vuelvieron a correr perfecta y obsoletamente desplumados.



Yutyrannus, por Tomopteryx

Yutyrannus, por Tomopteryx

2012. YutyrannusLos yacimientos chinos de Liaoning entregaron a los científicos tres ejemplares fósiles de su depredador emplumado más formidable. Se trata de untiranosauroide de unos nueve metros de longitud. Por comparar: el Tyrannosaurus rex, su ilustre pariente del final del Cretácico, llegaba a medir algo más de doce metros. El Yutyrannus pulveriza el récord que ostentaba el Beipiaosaurus, convirtiéndose en el dinosaurio más grande conocido cuyos fósiles presentan pruebas directas de protoplumas. Éstas tienen en los fósiles un aspecto simple, aparecen impresas en diversas zonas del cuerpo y miden hasta 20 cm de longitud. Gracias al Yutyrannus sabemos que nada impide a un carnívoro gigante llevar abrigo, y que no tiene demasiado sentido empeñarse en seguir representando desnudo a nuestro querido T. rex.
2014. Kulindadromeus. Nuestros esquemasde fueron otra vez al cuerno gracias a este dinosaurio siberiano.Hasta su descubrimento podíamos pensar que las protoplumas se habían ido complicado solo en la rama de los saurisquios, aquélla que da origen a las aves. Pero el Kulindadromeus es un ornitisquio y su piel fosilizada es una fiesta. Tiene tres tipos de escamas, incluyendo unas grandes e imbricadas que cubren la cola, y tres tipos de plumas: los clásicos filamentos simples, otros que parecen haces de fibras surgiendo de placas, y finalmente unas “cintas” más similares a plumas complejas. Si un ornitisquio primitivo como el Kulindadromeus puede presentar este nivel de complejidad, entonces debemos estar preparados para encontrar pieles emplumadas en casi cualquier otro dinosaurio, del tipo que sea. Y aceptarlo.



Yi, por Emily Willoughby

Yi, por Emily Willoughby

2015. Yi.Terminemos con la especie más pasmosa de estas dos décadas y el dinosaurio de nombre más corto de toda la historia: el Yi qui, el dino-murciélago. Si las interpretaciones son correctas, este animalillo volaba o planeaba con unas alas completamente distintas a las de las aves y sus parientes más cercanos. Convergiendo un poco en su evolución con los murciélagos y otro poco con los pterosaurios, el Yi había logrado unas alas membranosas sustentadas por los huesos del brazo y la mano y por otro hueso nunca antes visto. En el fósil del Yi se observa una cobertura muy densa de protoplumas de complejidad intermedia. A juzgar por los huesos, sus primos Epidexipteryx y Scansoriopteryx, debían de tener unas alas similares.
Sí, los fósiles de estos otros dos géneros también presentan plumas, como tantas otros que nos hemos dejado en el tintero. Como el Changyuraptor, que es una versión gigante del Microraptor de cuatro alas. O como el Jianchangosaurus, un herbívoro de dos metros. O el Shuvuuia, un alvarezsáurido de Mongolia, o el Jinfengopteryx, un troodóntido chiquitín… Pero, en fin, habrá que acabar. En los próximos años, ¿qué otros dinosaurios se descubrirá que también tenían plumas? Haced vuestras predicciones.
Este post ha sido realizado por @Paleofreaky es una colaboración de Naukas con la Cátedra de Cultura Científica de la UPV/EHU.
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Edén-Corcobado

Eden

Puedes escribirme aquí al paraiso

y lograr una entrevista con el vacio.

Todo cabe pero no hay nada.

Otra mirada y te romperé las gafas de una patada Angel.

No eches más monedas en mi boca, desaparece.

Y aquí al lado pasa un lobo y me llama por mi nombre

justo cuando un cuchillo me llueve en la cara,

y no puedo ver mi sangre negra como tu pelo

o las nubes como la luna.

Puedes escribirme aquí al centro del Edén

donde todas las sábanas tienen espinas

y los locos están enterrados en los frutos de los árboles.

Aquí estaré siempre no esperandote

sólo amándote, sólo callando tu nombre de noche.

J. C.

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El Cuadro de honor de la abuela.

Recuerdo de pequeño, 6 años, mirar aquel mueble de la abuela, era cuadrado, de madera con un solo cajón, café oscuro con cuatro patas que permanecía a lado de su cama.

¿Buró?… Tenía un vidrio transparente encima y entre el vidrio y la superficie del mueble ella conservaba aparentemente sus pedazos de papel más preciados: Oraciones, imágenes religiosas, etc.

Era común ver cómo quitaba el vidrio de aquel mueble y de manera minuciosa y con mucho cuidado, limpiaba cada objeto que ahí residía. Con mucho cariño y dedicación.

Pedazos de papel, oraciones, imágenes religiosas, y predominantemente; fotografías de sus nietos.

Para mi era extraño que a sabiendas de que yo era miembro de la familia y uno de los nietos de aquella viejecilla. Mi cara no aparecía en ningún lado de aquel “buró de los papeles valiosos”. Incluso, yo, siendo de los nietos más grandes de edad, pude darme cuenta como nuevos nietos producto de alumbramientos recientes y de un aumento en la masa familiar, eran agregados a esta bella colección. Pero mi rostro nunca estuvo ahí…

…Por qué??? Tardé menos cuestionándome aquella anomalía genealógica de no merecer pertenecer a tan glorioso ritual senectil, que mi sistema de ideas poniendo ya una justificación ofensiva que ha durado toda la vida. “No me interesa”

Ahí, aquella mujer de edad cortó una raíz, la que se conectaba conmigo y la que de alguna otra manera habría podido nutrir pero no quizo.

Ahora te recuerdo, estimada anciana misteriosa.

TKL1

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Ser sensible a otro; extracto Erich Fromm

Si consideramos la situación de ser sensible a otro ser humano, encontramos el ejemplo más obvio en la sensibilidad y correspondencia de una madre para con su hijo. Ella nota ciertos cambios corporales, exigencias y angustias, antes de que el niño los manifieste abiertamente. Se despierta porque su hijo llora, si bien otro sonido más fuerte no hubiera interrumpido su sueño. Todo eso significa que es sensible a las manifestaciones de la vida del niño; no está ansiosa ni preocupada, sino en un estado de equilibrio alerta, receptivo de cualquier comunicación significativa proveniente del niño.

Similarmente, cabe ser sensible con respecto a uno mismo. Tener conciencia, por ejemplo, de una sensación de cansancio o depresión, y en lugar de entregarse a ella y aumentarla por medio de pensamientos deprimentes que siempre están a mano, preguntarse «¿qué ocurre?» «¿Por qué estoy deprimido?» Lo mismo sucede al observar que uno está irritado o enojado, o con tendencia a los ensueños u otras actividades escapistas. En cada uno de esos casos, lo que importa es tener conciencia de ellos y no racionalizarlos en las mil formas en que es factible hacerlo; además estar atentos a nuestra voz interior, que nos dice -por lo general inmediatamente- por qué estamos angustiados, deprimidos, irritados.

La persona media es sensible a sus procesos corporales; advierte los cambios y los más insignificantes dolores; ese tipo de sensibilidad corporal es relativamente fácil de experimentar, porque la mayoría de las personas tienen una imagen de lo que es sentirse bien. Una sensibilidad semejante para con los procesos mentales es más difícil, porque muchísima gente no ha conocido nunca a alguien que funcione óptimamente. Toman el funcionamiento psíquico de sus padres y parientes, o del grupo social en el que han nacido, como norma, y, mientras no difieren de ésta, se sienten normales y no tienen interés en observar nada. Hay mucha gente, por ejemplo, que jamás ha conocido a una persona amante, o a una persona con integridad, valor o concentración. Es notorio que, para ser sensible con respecto a uno mismo, hay que tener una imagen del funcionamiento humano completo y sano. Pero, ¿cómo es posible adquirir experiencia si no se la ha tenido en la propia infancia o en la vida adulta? Por cierto que no existe ninguna respuesta sencilla a tal pregunta; pero ésta señala un factor muy crítico de nuestro sistema educativo.

Fuente: Erich Fromm, El arte de amar.

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¿Descubrió América Leif Eriksson?

¿Descubrió América Leif Eriksson?

¿QUIÉN descubrió América? Nadie lo sabe con certeza. La respuesta depende en buena medida de qué se entienda por “descubrir” y por “América”. A fin de cuentas, el enorme continente llevaba siglos poblado para cuando los europeos se percataron de su existencia. Durante la primera parte del año 1493, Cristóbal Colón volvió a Europa con testimonios directos de su primer viaje, en el que desembarcó en las Antillas. Pero no era el primer europeo en visitar el sorprendente nuevo mundo. Todo indica que un grupo de rubios escandinavos había pisado suelo norteamericano cinco siglos antes.

Hace mil años, el Atlántico Norte debía de ser tan frío e impredecible como hoy. Los marineros creen conocer sus traicioneros vientos y corrientes, pero la bruma y la tempestad pueden dejarlos desorientados durante semanas. Según una antigua saga nórdica, fue justo lo que le sucedió cierto verano al joven Bjarni Herjolfsson, consumado navegante y aventurero. Pero aunque perdió la orientación, probablemente encontró un continente.

Todo ocurrió durante la era de los vikingos, quienes a través de los mares extendieron su dominio por toda Europa. Sus naves, esbeltas y muy marineras, se veían por doquier: desde las costas de Noruega o el norte de África hasta los ríos de la Europa continental.

La saga de los groenlandeses refiere que Bjarni partió en una larga travesía a Noruega. Al acercarse el invierno del año 986, regresó con las bodegas repletas a Islandia, donde se llevó la sorpresa de que su padre había partido en una flota encabezada por Erik el Rojo. El propósito de la expedición era colonizar un enorme país, situado al oeste de Islandia, que había descubierto Erik. Este le había dado un nombre que realzaba aún más su atractivo: Groenlandia, cuyo significado era “Tierra Verde”. De modo que el joven Bjarni se hizo a la vela rumbo a aquel lugar promisorio; pero cambió el viento y descendió la niebla, de modo que “durante muchos días —señala la citada saga— fueron a la deriva sin saber cuál era su rumbo”.

Cuando finalmente divisaron tierra, no encajaba con la descripción de Groenlandia, pues era un lugar de colinas y exuberantes bosques. Siguieron rumbo al norte, con el litoral a babor. El segundo avistamiento que hicieron no correspondía a Groenlandia más que el primero, pero, al cabo de unos días vieron un paisaje diferente, más montañoso y glacial. Se adentraron en el mar, con dirección este, y terminaron hallando Groenlandia y la colonia de Erik el Rojo.

La expedición de Leif Eriksson

Aunque aquellos hombres no desembarcaron en la masa continental de la actual Norteamérica, tal vez hayan sido los primeros europeos en divisarla. Lo cierto es que Bjarni relató más tarde lo que había visto, suscitando gran interés entre sus compatriotas colonos. Groenlandia era un país gélido con pocos árboles, por lo que construían y reparaban sus barcos y hogares con madera arrastrada por la corriente o adquirida a precio de oro en envíos marítimos. Todo indicaba, sin embargo, que en occidente, al otro lado del mar, existía una tierra boscosa con un sinnúmero de árboles.

Entre los que se sentían más atraídos por el nuevo territorio figuraba un vástago de Erik el Rojo, Leif Eriksson, retratado como un hombre “alto y fuerte, de impresionante apariencia” y “perspicaz”. En torno al año 1000, Leif adquirió el barco de Bjarni y, con una tripulación de 35 hombres, se hizo a la vela en busca de las costas que este había divisado.

Tres nuevos territorios

Si las sagas son exactas, primero halló una región sin pasto cuyas tierras altas estaban cubiertas de grandes glaciares. Dado que semejaba una inmensa laja, la llamó Helulandia (“Tierra de la Laja”), que en opinión de los historiadores actuales era la isla de Baffin, situada en el noreste de Canadá. Tal vez fuera este el momento en que los europeos pisaron por vez primera Norteamérica.

Los descubridores nórdicos prosiguieron hacia el sur. Encontraron otra región, llana y arbolada, con playas de arena blanca, a la que Leif llamó Marklandia (“Tierra de Bosques”) y que hoy suele identificarse con Labrador. Poco después hicieron un descubrimiento aún más prometedor.

Continúa la saga: “El barco zarpó empujado por un viento del noreste, y dos días después avistaron otra tierra”. Les agradó tanto que decidieron construir casas y pasar allí el invierno, durante el cual “nunca heló […] y la hierba apenas se marchitó”. Más tarde, uno de los hombres vio vides, de modo que Eriksson llamó al país Vinlandia (posiblemente, “Tierra de Vino”). Al llegar la primavera, regresaron a Groenlandia con las bodegas repletas de abundantes productos de la zona.

A los estudiosos les encantaría determinar dónde está esa región de vides y verdes pastos, pero hasta la fecha no ha sido posible. Algunos opinan que la topografía de Terranova encaja con la descripción de las antiguas sagas. De hecho, una excavación realizada en esta isla atestigua la presencia vikinga. Sin embargo, hay especialistas que sostienen que Vinlandia tuvo que estar más al sur, y que el yacimiento de Terranova no corresponde más que a una base, la puerta de entrada a una Vinlandia más meridional.*

¿De qué pruebas disponemos?

No hay quien logre conciliar los pormenores de este relato con la geografía actual. Los rasgos vagos y crípticos de estos relatos desconciertan desde hace tiempo a los historiadores. Con todo, el testimonio más decisivo de la presencia escandinava en la América precolombina es el yacimiento que se excavó durante las décadas de 1960 y 1970 en las cercanías del pueblo terranovense de L’Anse aux Meadows. Comprende ruinas de casas con innegables características nórdicas, así como un horno de fundición de hierro y otros objetos que datan de la época de Leif Eriksson. Además, no hace mucho un explorador danés que trabajaba en la zona sur de Terranova encontró una pesa de piedra bien trabajada que probablemente se utilizó en una embarcación vikinga.

Los viajes escandinavos a las nuevas tierras del extremo occidental no se mantuvieron en secreto. El propio Leif Eriksson fue a Noruega para contarle al monarca del país lo que había visto. Más tarde, en torno al año 1070, el historiador y maestrescuela alemán Adam de Bremen se desplazó a Dinamarca para informarse acerca de los países septentrionales, y el rey danés Sweyn le habló de Vinlandia y su excelente vino. Esta tradición oral se incorporó a la crónica de Bremen, lo que permitió que muchos eruditos europeos tuvieran conocimiento de las tierras occidentales visitadas por los nórdicos. Además, los antiguos anales islandeses de los siglos XII y XIV mencionan que después hubo otros viajes escandinavos a Marklandia y Vinlandia partiendo de Groenlandia.

Puede que Cristóbal Colón también supiera de los viajes a Vinlandia realizados cinco siglos antes de su época. Según un libro referente a dicha tierra, hay indicios de que, con anterioridad a su famosa expedición de 1492 y 1493, el navegante visitó Islandia para estudiar las crónicas del país.

¿Qué ocurrió con los nórdicos?

No hay constancia de que los vikingos se asentaran definitivamente en América. Tal vez lo intentaron sin éxito por algún tiempo, pero las condiciones eran difíciles y los indígenas —a quienes llamaban skraelings— les superaban en fuerza. Por su parte, los descendientes de Erik el Rojo que vivían en Groenlandia también afrontaron graves apuros. El clima se recrudeció y menguaron las provisiones. Todo indica que, al cabo de cuatro o cinco siglos, los colonos desaparecieron por completo de allí. El último documento que refleja su presencia habla de una boda celebrada en una iglesia de la isla en 1408. Más de cien años después, un buque mercante alemán encontró la colonia totalmente abandonada, con la excepción del cadáver de un hombre que aún tenía junto a él su cuchillo. Tras esto, no volvemos a tener noticias de escandinavos residentes en Groenlandia. No fue sino hasta el siglo XVIII cuando llegaron pobladores noruegos y daneses para establecer una colonia permanente.

Con todo, fue de Groenlandia de donde partieron los intrépidos y recios navegantes nórdicos rumbo a un nuevo mundo. Aún nos los podemos imaginar, surcando aguas desconocidas en sus barcos de velas cuadradas hasta divisar extrañas costas, sin sospechar que más de cinco siglos después se aclamaría a Cristóbal Colón como el descubridor del Nuevo Mundo.

[Nota]

Véase el reportaje “¿Dónde está la legendaria Vinlandia?” (¡Despertad! del 8 de julio de 1999).

¿Cómo se orientaban los vikingos?

Dado que no disponían de brújula, ¿cómo conseguían ser tan buenos navegantes? Cuando no estaban en alta mar, trataban de mantener las costas a la vista y atravesar los estrechos por donde vieran tierra a ambos lados. Además, sabían guiarse por el Sol y las estrellas. Por ejemplo, determinaban la latitud con un sistema sencillo: se valían de una tabla de figuras para cada semana del año y una vara de medir con la que calculaban la altura del sol de mediodía sobre el horizonte. En vista de que no contaban con un método para establecer la longitud, cuando estaban en alta mar preferían viajar hacia el este o el oeste, ciñéndose a la latitud seleccionada.

Así, si deseaban viajar desde Groenlandia a un punto de Vinlandia, se dirigían al sur hasta dar con la latitud precisa; luego viraban hacia el oeste para hallar el puerto deseado. Además, cuando se encontraban en alta mar, estos diestros observadores se fijaban en las aves, pues su vuelo les indicaba la ubicación y características de la tierra. A veces llevaban consigo cuervos para soltarlos y ver cómo se elevaban y qué dirección tomaban, lo que les permitía saber dónde estaba la costa más cercana.

Otra ayuda para orientarse eran los sondeos. Un marinero bajaba una cuerda con un peso en un extremo. De este modo lograba dos objetivos. El primero era determinar la profundidad del agua. Cuando el peso daba con el fondo, tiraba de la soga e iba midiendo con sus brazos la longitud. (Hasta el día de hoy, se mide la profundidad en brazas, unidades equivalentes a la extensión de los dos brazos de un hombre abiertos en cruz.) El segundo objetivo era tomar una muestra del lecho marino, pues el peso solía tener un fondo hueco relleno de sebo. Luego el marinero examinaba la composición de la muestra y consultaba sus cartas de navegación, que contenían descripciones detalladas de la composición del lecho marino en diversas zonas. Aunque sus instrumentos eran sencillos, los vikingos fueron magníficos navegantes.

FUENTE: BIBLIOTECA EN LÍNEA Watchtower
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¿Zhen He descubrió América?

Según investigación publicada en la revista británica The Economist habría llegado 70 años antes que Colón. Un viejo mapa probaría que el almirante chino musulmán y eunuco fue el verdadero descubridor. 

¿FUE EL PRIMERO?.

POLÉMICA • Según investigación publicada en la revista británica The Economist habría llegado 70 años antes que Colón. 
• Un viejo mapa probaría que el almirante chino musulmán y eunuco fue el verdadero descubridor. 

El almirante genovés Cristóbal Colón una vez más se encuentra en una agitada marea de debates (sus huesos están en estudios de ADN). Ahora, un nuevo hallazgo, un viejo mapa, probaría que el célebre marino italiano no habría sido el descubridor de América, sino otro almirante, el chino Zheng He. Así se afirma, según difunde la BBC de Londres, en la reciente investigación publicada por la revista británica The Economist. 

Según el diario británico, la madre del cordero –el viejo mapa– será expuesta la próxima semana simultáneamente en las ciudades de Pekín y Londres. Los especialistas aseguran que este documento probará que el continente americano fue descubierto por Zheng He setenta años antes que Cristóbal Colón. De comprobarse esta aseveración, el mapa acabaría con muchos libros de historia sobre el descubrimiento de América. 

Se afirma que el documento cartográfico muestra a América del Norte y América del Sur. Pero lo sorprendente, según la BBC, es que el mapa indica que este es una reproducción elaborada en 1763 de otro mapa original que data de 1418. 

El documento cartográfico, con inscripciones en chino, detalla que es de 1763 y fue elaborado por Mo Yi Tong quien, a su vez, tomó como modelo otra cartografía realizada el año 16 del emperador Yongle (1418). En el mapa, además de verse a América, se puede apreciar a África y Australia. Un dato, según la BBC, en esta visión cartográfica no aparecen por ningún lado las islas británicas. 

Pasó por nuestros mares 

Según la investigación publicada por The Economist –firmada por Stephen Fay–, el abogado chino Liu Gang compró el citado mapa a una comerciante en Shangai por US$500 el año 2001. Pero Liu no se hubiera percatado de lo que había comprado hasta que leyó 1421, libro del autor británico Gavin Menzies, en donde se refiere que el almirante y explorador chino habría navegado alrededor del mundo y descubierto, de paso, a América. 

Zheng He, de quien se dice que era eunuco, era un explorador musulmán cuyos viajes continentales hasta ahora han sido cuestionados. Stephen Fay señala que “Zheng He tenía una flota de barcos de gran tamaño, estuvo navegando entre 1405 y 1435 y pareciera que llegó al cabo de Buena Esperanza antes de que Díaz lo hiciera. Por eso no me sorprendería que haya estado en América antes que Colón”.

Mapa de la discordia 

Escépticos ante el posible cambio en la historia, hay quienes afirman que incluso si se demostrara que el mapa es copia de otro del año 1418, no hay más pruebas contundentes. Por su parte, el diario El País de España señala que uno de los inconvenientes es la cantidad de territorios registrados, que daría cuenta de que Zheng Hu los recorrió todos en tan solo 13 años. Se afirma además, que el fervor chino aumenta si se tiene en cuenta que se prepara un filme acerca de la travesía de este personaje y la traducción al mandarín de 1421, la obra de Gavin Menzies.

Fuente larepublica.pe

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Friducha // swinger !?

Casi todos los historiadores se basan en la polio de su niñez, en el accidente que le agrega el dolor a la vida diaria de la artista y su amor al socialismo y apego al indigenismo como estatus social. Poco se ha hablado de una Frida sexualmente liberal, que aprendió magistralmente el arte del crossdresser, de preferencias abiertamente bisexuales de una vida que en la actualidad sería considerada “swinger” por tener pleno conocimiento su marido (algunas veces con aprobación y otras no) y en las que sus biógrafos aún se escandalizan y terminan “matizando” sus experiencias para hacer más apto para “todo público” su perfil como icono maravilloso y artista magistral.

Entre sus conocidos no era un secreto que había compartido cama con Chabela Vargas (con la que vivió durante un año y que Frida misma confeso al poeta Carlos Pellicer lo mucho que se le antojaba sexualmente Chabela) otras de sus conquistas fueron nada más y nada menos que María Callas (cantante de ópera de origen griego) Georgia O’Keefe (pintora) Tina Modotti (fotógrafa italiana) Jaqueline Lamba (francesa dedicada al surrealismo) Isamo Noguchi (hombre de personalidad gay que fue amenazado con pistola en mano por el mismo Diego Rivera para que se alejara de Frida ya que estuvo a punto de quitársela) y otro icono mexicano: María Félix que se dice que fue una de sus aventuras en la cama. Sin contar los hombres y mujeres anónimos o desconocidos de la época. Su marido Diego también tenía el mismo estilo de vida lo que les hizo ser tan compatibles y cómplices aunque los biógrafos hablan de “infidelidades” creo deberían reajustar los términos porque Frida y Diego definitivamente vivían un matrimonio abierto y fuera de su época en común acuerdo.

Fuente

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La inteligencia artificial vs inteligencia humana

4 diferencias entre inteligencias humana y artificial

Funes, un personaje del universo literario de Jorge Luis Borges, se dio un tremendo golpe en la cabeza y a partir de ese momento ya no pudo olvidar absolutamente nada. Recordaba todas y cada una de las palabras, detalles e imágenes que le rodeaban. Como una forma de entretenimiento empezó a sustituir unas palabras por otras, creando un lenguaje cada vez más rico y complejo que no podía olvidar, pero que sólo utilizaba consigo mismo, pues nadie más lo entendía.

Ahora imaginemos que un par de robots tienen la misma habilidad: no sólo pueden hablar con nuestra lengua, sino pueden aprender de ella, mejorarla y reconstruirla para hacerla mucho más precisa y funcional, según sus propios términos y alcances, aun y cuando esta se vuelva un compendio de frases y símbolos ininteligibles para los seres humanos.

Pues eso es justo lo que le sucedió a Facebook cuando experimentaba con un par de robots diseñados no sólo para hablar, sino para negociar.

Facebook cuenta con una agencia de desarrollo de inteligencia artificial en la que ha centrado sus esfuerzos en los últimos años y en la que apenas el 14 de junio pasado anunciaba que estaba entrenando robots para entablar negociaciones entre máquinas y humanos.

De hecho, durante el F8 de éste año, que es el encuentro anual que organiza la red social para hablar de sus desarrollos y expectativas, así como de sus apuestas en el ramo tecnológico, Mark Zuckerberg anunciaba que la Inteligencia Artificial sería la piedra angular del desarrollo de la empresa durante los años venideros.

Sin embargo, hubo un incidente con la IA que ha puesto a pensar en los alcances que podría tener y, en todo caso, si podría ser dañino o peligrosa para los seres humanos.

Facebook desarrolló una serie de chatbots o robots de conversación automática que están programados para responder una serie de preguntas de los usuarios de una manera fácil, clara y sencilla. Estos robots de conversación son actualmente utilizados por varias compañías para atender a sus clientes y responder sus dudas básicas. De hecho, podemos “conversar” con ellos en las páginas de algunas aerolíneas o restaurantes, sólo por citar un ejemplo, para obtener información sobre vuelos, salas, reservaciones y demás.

A pesar de que los robots eran funcionales, FB quería ir más allá: empezó a desarrollar un par de robots que eran capaces de conversar con humanos y negociar, obteniendo el mayor beneficio en tiempo y forma.

Así, fueron creados dos robots, Alice y Bob, quienes empezaron una serie de conversaciones tratando de negociar, haciéndolo rápido y de manera efectiva. Al inicio, las conversaciones que sostenían eran claras y precisas. No obstante, al paso de los días, los robots empezaron a crear expresiones que para los seres humanos eres ininteligibles, pero que para ellos eran muy precisas.

Lo que en principio se pensó que era un error, después se entendió que se trataba de una especie de mejora que las máquinas habían hecho al idioma. Los robots habían sido programados para eficientar el uso del lenguaje y recibir una serie de recompensas o respuestas de su interlocutor cada que iniciaban una conversación y el otro respondía.

Al cabo de los días, los robots se percataron que los humanos utilizamos muchas figuras retóricas con el fin de “embellecer” el lenguaje o bien, debido a modismos de cortesía o buenas costumbres, que lejos de ser efectivo, se prestaba a múltiples interpretaciones. Una vez que las máquinas se percataron de que el lenguaje podía ser mucho más directo, empezaron a construir mensajes cada vez más cortos, sustituyendo palabras, rompiendo las leyes de la gramática o incluso, inventando expresiones que eran mucho más concretas durante una negociación.

Al cabo de un par de días, los investigadores decidieron apagar las máquinas para evitar que el experimento se saliera de control y se volviera incompresible. Los robots inventaron su propio lenguaje y los humanos fuimos incapaces de comprenderlo.

En este punto, podemos mencionar cuatro grandes diferencias de la inteligencia artificial frente a la humana:

Capacidad de procesamiento de datos de forma masiva. La capacidad de procesamiento y retención que tienen los seres humanos resulta limitada frente a una máquina; por supuesto que tenemos un pensamiento no lineal que redunda en la creatividad, pero es un hecho que las máquinas pueden procesar más y más rápido, aunque linealmente.

  1. Sin figuras retóricas. El procesamiento de datos en las máquinas no está ligado a las metáforas, ni a otras figuras que podrían complicar, confundir o extender un proceso lógico hasta el infinito. Si llegan a sustituir términos o expresiones lo harán bajos los principios del lenguaje algorítmico o matemático. Una palabra o expresión siempre significará lo mismo todo el tiempo.
  2. No hay relativismo lingüístico. El pensamiento humano está condicionado por el lenguaje, es decir, una persona no puede pensar algo que no pueda construir con lenguaje y todas sus conceptualizaciones estarán determinadas por la lengua madre. Por el contrario, la acción de una máquina sólo está determinada por la resolución de problemas, es decir, es cuestión de algoritmos, no de abstracciones.
  3. Capacidad de decisión sin contexto social. En otras palabras, no tienen moral. Y pueden tomar decisiones basadas en resultados concretos sin fijarse en lo que puede pensar o sentir un interlocutor, están programadas para un objetivo, pero no para comprender al otro.
  4. No es la primera vez que un experimento de inteligencia artificial se sale de control: el año pasado Microsoft salió a disculparse por Tay, otro chatbot que fue lanzado a Twitter y que en un lapso de 24 horas se convirtió en adicta al sexo, nazi y antifeminista.

La Inteligencia artificial no son asistentes de voz, se trata de sistemas que son capaces de entender, procesar, tomar decisiones y crear a partir de los datos obtenidos de su medio ambiente. Hay ejemplos de máquinas que imitan los procesos inteligentes, como el procesamiento de datos o la creatividad, pero no que sean autónomas. Falta aún mucho para que podamos entender los alcances de la inteligencia artificial, pero el debate empieza a ponerse muy intenso. Y ante ello habrá que preguntarse si los seres humanos, seremos más un obstáculo que un mentor para la inteligencia artificial.

Contacto:

Correo: rubendario@comunidad.unam.mx

Twitter: @sincreatividad

Las opiniones expresadas son sólo responsabilidad de sus autores y son completamente independientes de la postura y la línea editorial de Forbes México.

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Eres una máquina compleja.

La toma de decisiones de una persona o sistema inteligente no tiene fundamentos lógicos, por ejemplo:

El deseo de vivir no tiene un propósito lógico, tu crees que quieres vivir por una razón o una serie de razones pero la realidad es que esas razones son limitadas y llegamos un punto en que solo deseas vivir por cuestiones irracionales, mas fundamentadas en pensamientos subjetivos y detrás de estos pensamientos subjetivos llegamos a una libertad limitada por estructuras neuronales que depende de la evolución y la genética o la biología de sistemas que interactúan con la complejidad social o el entorno.

EN POCAS PALABRAS NO TIENES LIBRE ALBEDRIO ERES UNA MALDITA MAQUINA EXTREMADAMENTE COMPLEJA Y POR ESA RAZON APARENTAS TENER LIBRE ALBEDRIO Y CONCIENCIA, HERMANO LO LAMENTO SOLO ERES UN CONJUNTO DE ALGORITMOS COMPUTABLES.

Extraído de Facebook. Roberto Carlos Aguayo.

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La arquitectura de la ideología poliamorosa.

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LA ARQUITECTURA DE LA IDEOLOGIA POLIAMOROSA.

El diseño de la realidad cotidiana se construye constantemente desde el uso de las palabras que ante ciertas circunstancias toman distintos significados. Estas interpretaciones generan el enfoque con que se mira la realidad haciéndola entendible y comunicable a través del lenguaje. La constante construcción cultural de las rutinas y las conductas cotidianas respecto a los vínculos afectivos y/o sexuales que se modifican a través del tiempo generan “el movimiento del pensamiento”, es decir, un ajuste ideológico que se concibe a través de los acontecimientos históricos. Este reajuste ideológico impacta en lo corpóreo formando “la moral del cuerpo” que construye las distintas visiones sobre los géneros y las expectativas de roles que se tienen sobre ellos.

Entendemos por realidad aquellas situaciones de la vida cotidiana que contienen cierto conocimiento, y que gracias al lenguaje y la comunicación (en sus diversas expresiones), se presenta como una verdad interpretada por las personas en un espacio-tiempo determinado, concibiendo un mundo organizado y coherente. “La vida cotidiana se presenta como una realidad interpretada por los hombres y que para ellos tiene el significado subjetivo de un mundo coherente […] No requiere verificaciones adicionales sobre su sola presencia y más allá de ella. Está ahí sencillamente” (Berger y Luckmann, 1968: 36).

Este mundo de objetos, palabras y acciones tomadas como un símbolo (“algo” que tiene el mismo sentido para la mayoría de los miembros de una cultura), tienen tres características: forman la concepción de la realidad, clasifican las experiencias de la vida diaria y entran en el plano subjetivo. “El símbolo viene a instaurar un sentido. No es ya un mecanismo de economía, un medio de expresión del que se puede prescindir sin ningún problema, sino un auténtico medio (médium) de conocimiento” (Garagalza, 1990: 50).

Los(as) poliamorosos(as) afirman hacer un constante cuestionamiento a la monogamia tradicional y a las estructuras de poder que se derivan de los roles de género establecidos. Por lo tanto, discuten el orden dominante de la vida cotidiana en cuanto a relaciones sexuales y afectivas se refiere, permitiéndonos analizar por medio del uso del lenguaje, los procesos de reconstrucción que pretenden forjar las relaciones poliamorosas.

La intersubjetividad y el lenguaje simbólico tienen un papel muy importante ya que permiten la interacción con otras personas, es decir, proveen al mundo social de entendimiento facilitando la convivencia. “El lenguaje usado en la vida cotidiana proporciona continuamente las objetivaciones indispensables y dispone el orden dentro del cual estas adquieren sentido y con el cual la vida cotidiana tiene significado” (Berger y Luckmann, 1968: 39). Nos referimos a las situaciones en las que una sola palabra indica el comportamiento que se debe tomar frente a la situación nombrada y que genera la manera de pensarla (objetivación). Ejemplo de esto es la palabra noviazgo. Dentro de la cultura mexicana el noviazgo es entendido en términos de monogamia, es decir, si se nombra al otro como “mi” novio(a), implica tener un compromiso y quedar excluidos del mundo social en cuanto a relaciones sexuales y afectivas se refiere; “mi novio(a) no puede crear un vínculo similar con alguien más que no sea yo”, situación que es entendida por la mayoría de los mexicanos y que a través del tiempo se transforma en un símbolo debido a que indica el comportamiento que se debe tomar sin requerir mayor explicación.

El lenguaje es capaz no sólo de construir símbolos sumamente abstraídos de la experiencia cotidiana, sino también de ‘recuperar’ estos símbolos y presentarlos como elementos objetivamente reales en la vida cotidiana. De esta manera, el simbolismo y el lenguaje simbólico llegan a ser constituyentes esenciales de la realidad de la vida cotidiana y de la aprehensión que tiene de esa realidad el sentido común (Berger y Luckmann, 1968: 59).

Anselm L. Strauss (1977) señala la importancia de nombrar las cosas o situaciones dando lugar a un sentido de ubicación que, a su vez, dirige y delimita nuestra forma de actuar respecto a aquello que hemos nombrado. En el entramado del lenguaje se crean conceptos de común acuerdo y determinadas formas de actuar ante un sentir. La mayoría de las veces, a las palabras se les otorga indudable valor, impregnándoles un sentido meramente literal, debido a la complejidad que representa las distintas interpretaciones de las personas ante una misma situación. Las palabras son uno de los elementos con los que se organiza el mundo. Por lo tanto, es lógico pensar que la forma en la que se nombran las circunstancias, las emociones y aquello con lo que se mantiene una relación social, conserva especial importancia debido a que crean la construcción social de las relaciones interpersonales y, por tanto, de la conducta. Así, la forma en la que se elige utilizarlas cobra en todos los espacios cierta relevancia.

Estas pautas de conducta dentro de las relaciones de pareja impactan en el desarrollo de la relación, estableciendo una perspectiva de género en donde la mayoría de las relaciones tradicionales crean un modelo de convivencia diaria que no da lugar a una pareja equitativa, sino que subyuga a la mujer, crea la concepción de los celos y la violencia, la mujer obediente y abnegada, así como la noción del hombre fuerte y protector que debe dominar y quien es el único sostén de la familia. De este modo, cuando se dice “mi pareja” no es necesario mencionar qué implica tal estatus social, ya que sobre la repetición de esta conducta se establecen “las diversas funciones culturales y políticas prestando especial atención a la importancia pragmática de tales expresiones a la hora de adjudicar afirmaciones morales, alineando o realineando relaciones, distribuyendo poder y estableciendo identidades” (Gergen, 1996: 275).

Las relaciones poliamorosas afirman cuestionar lo “políticamente correcto” y a su vez pretenden modificar los contenidos de la vida cultural mexicana, que, si bien no cambian el léxico establecido, sí modifican el sentido de los términos induciendo al reconocimiento social de prácticas distintas.

En los vínculos afectivos y/o sexuales frecuentemente se establecen pensamientos utópicos que dan lugar a determinados comportamientos valorados como “correctos” o “incorrectos”. No se debe olvidar que esta clasificación de la conducta siempre está dirigida por los acuerdos de cada situación; dando lugar a un cúmulo de discursos que podrían señalarse como contradictorios debido a la intersubjetividad de los involucrados, generando varios conceptos que clasifican la conducta. Claro ejemplo de esto es la compersión, término utilizado por los(as) poliamorosos(as) para explicar la utopía de una persona que no siente celos cuando su pareja está con alguien más (sexual o sentimentalmente). Plantea la posibilidad de sentirse feliz porque el otro es feliz. Cuando los poliamorosos utilizan este término clasifican su conducta, quedando implícito el acuerdo de poder mantener una relación con alguien más con el consentimiento y conocimiento de las personas involucradas, mitigando los celos y tomando una conducta que vaya de acuerdo con lo nombrado, es decir, la compersión contiene la utopía poliamorosa de crear vínculos afectivos y/o sexuales con más de una persona en donde todos son felices. Pretende también, atenuar las reacciones violentas que se generan en una pareja convencional cuando le interesa alguien más, eliminando la idea de la infidelidad como algo incorrecto y mostrándolo como una conducta aceptable.

El uso del lenguaje es una parte muy importante para la construcción del sentido común de una sociedad. En el transcurso del tiempo la sociedad mexicana ha modificado importantes prácticas. Esta modificación no ha pasado desapercibida en el ámbito legal, ya que es mediante las costumbres establecidas que en las leyes se puede generar la legitimación de una palabra o lo que se considera “socialmente correcto”. Sin embargo, las prácticas cotidianas que se establecieron mucho antes del México prehispánico siguen permeando la realidad actual, aunque se mencionan legalmente los derechos y obligaciones del matrimonio como una unión libre e igualitaria, el arraigo de costumbres sexistas (con mayor historicidad) sigue vigente por la constante repetición de rutinas que permean no sólo el pensamiento, sino también los usos del cuerpo, parte fundamental que funciona como mediadora entre el entorno social y el mundo personal. Por lo tanto, el uso del lenguaje constituye sólo una parte de este complicado engranaje, siendo las leyes un informe que no refleja totalmente la cotidianidad mexicana.

FOTO: https://lamenteesmaravillosa.com/que-es-eso-del-poliamor/

FRAGMENTO de: http://www.genero.ipn.mx/Difusion/Documents/mtc24.pdf

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